
Ingredientes
250g de tofu – 1 vaso de arroz bomba – 1 cebolla grande – 1 pimiento verde – 2 tallos de apio – 4 dientes de ajo – 3 tomates pera picados – 2 hojas de laurel – 1 cucharadita de especias cajun – 1 cucharadita de comino molido – 2 cucharaditas de pimentón dulce – 1 cucharadita de orégano seco - 1/2 cucharadita de tomillo seco – 1/4 cucharadita de romero seco – unas hebras de azafrán – 3 vasos de caldo vegetal – pimienta negra – aceite de oliva virgen extra – sal
En una olla con un fondo de aceite rehogamos la cebolla, pimiento, apio y ajo picados, hasta que comiencen a pocharse. Incorporamos entonces el tofu cortado en dados, y cocinamos un par de minutos más.
Mezclamos el tomate pelado y picado, así como todas las hierbas y especias salvo el pimentón, y rehogamos todo junto unos cinco minutos.
Añadimos el pimentón y damos unas vueltas, con cuidado que no se queme. Mojamos con el caldo, tapamos y hervimos a fuego suave durante unos quince minutos.
Incorporamos el arroz y cocinamos durante cinco minutos a fuego medio, destapado, y trece minutos más tapado al mínimo, removiendo de vez en cuando para que no se agarre. Servimos caliente.
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La jambalaya es un pato tradicional de la cocina de Lousiana, que agrupa básicamente dos variantes diferentes pero muy similares: la cocina criolla de Lousiana y la cocina cajún. Ambas tienen influencias francesas y europeas, pero también caribeñas y africanas. Destacan por el uso del generoso picante y de la conocida como sagrada trinidad, una mezcla a partes iguales de apio, pimiento y cebolla que constituyen la base de un gran número de platos.
La que hoy os presento es una versión vegetariana del plato criollo, en el que he empleado tofu como sustituto del pollo y los mariscos que forman parte de la receta original. Es un plato fuertemente especiado y picante, que le aportan las especias cajún; si no las encontráis, podéis sustituirlas sencillamente por guindilla molida a vuestro gusto. Podéis añadir más picante, acorde a vuestra capacidad de aguante, para que el plato sea más auténtico. Tres o cuatro cucharaditas de chile molido serían suficientes jejeje
En cualquier caso se trata de un plato delicioso y adictivo, que os recomiendo probar. El guiso se puede dejar más o menos caldoso, pero hay que tener en cuenta que en su origen es un plato rústico, sin florituras, comida básica. En cuanto a los ingredientes, deciros que suele prepararse con arroz largo, pero yo he optado por el arroz bomba por una preferencia personal.