Panacota vegetariana – Panna Cotta vegetariana
Ingredientes
1 litro de nata 35% M.G. – 150g de azúcar – una vaina de vainilla – 2 tiras de piel de limón – 3 tiras de piel de naranja – 50gr de gelatina vegetal Sosa – aceite vegetal neutro – una pizca de sal
Para el coulis: 400g de frambuesas – 100g de azúcar – una pizca de sal
Ponemos a hervir la nata, a fuego lento, con la pizca de sal, el azúcar y los aromatizantes. Cuando hierva, retiramos del fuego, dejamos enfriar y refrigeramos al menos 8 horas. En una olla, mezclamos las frambuesas con el aazúcar y dejamos reposar en la nevera el mismo tiempo, bien tapadas.
Retiramos los aromatizantes de la leche, sin usar colador, para que permanezca el granillo de la vainilla. Añadimos la gelatina, mezclando bien con unas varillas. La ponemos a fuego medio, removiendo frecuentemente para que no se pegue, y la calentamos hasta los 70ºC. Veremos que espesa a medida que la calentamos. Rápidamente, la vertemos en moldes individuales, que habremos pincelado previamente con un poco de aceite para que se despeguen bien, y dejamos enfriar. Tapamos con film y refrigeramos al menos 4 horas.
Llevamos a ebullición las frambuesas, que habrán soltado mucho líquido, y cocinamos durante tres o cuatro minutos, lo justo para ligar la salsa. Refrigeramos sin triturar, dejando trozos grandes de fruta.
Para servir la panacota, inclinamos los moldes sobre el plato, boca abajo, e introducimos con cuidado entre la masa y el molde la punta de un cuchillo, lo que la soltará del molde. Salseamos con el coulis y servimos.
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La panacota o panna cotta, literalmente nata cocida, es un postre típico italiano, de la región del Piamonte. Se trata de nata cocida con azúcar, a menudo aromatizada y servida con coulis o mermeladas, tradicionalmente e frutas rojas. Para su elaboración se suele emplear gelatina, aunque la verdadera receta, poco empleada en la actualidad, la liga con clara de huevo y la hornea al baño maría.
Al no ser la gelatina un ingrediente vegetariano, ya que es de procedencia animal, hay que buscar una alternativa vegetal. La más común es el agar agar, aunque personalmente no me entusiasma, ya que deja una textura final más gruesa. Así que he optado por emplear gelatina vegetal de Sosa, elaborada a partir de carragenatos, procedentes de las algas, y goma garrofín, de la algarroba. Al estar diseñada para gelatinizar líquidos con un máximo del 20% de materia grasa, no conseguiremos una gelificación completa, pero la textura final es estupenda.
Es un postre de éxito seguro, tanto como la certeza de que no es de lo más aconsejable si estáis a dieta





