Taller de elaboración de queso: cuajando leche y filosofía

En el día de ayer tuve la ocasión de participar, dentro de las actividades relacionadas con la 34 Festa do Queixo de Arzúa, en un taller de elaboración de quesos con editores de blogs, que se celebró en Agrodespensa, una pequeña quesería de poca producción orientada a la divulgación y dependiente de Queixerías Bama, donde siguen elaborando queso para su disfrute Consuelo y su marido José, padres de Nino.
Allí nos reunimos los autores de siete blogs: Por mis fogones, Laconada, Nueva cocina de aldea, Maxamanías, Cerveceando, Borralleira y yo mismo, para compartir una estupenda jornada con más personas que allí estaban. La idea era elaborar queso, completando todo el proceso que se sigue en la quesería, a lo largo de la mañana y la tarde.
También tuvimos oportunidad de disfrutar de una cata de quesos, una estupenda y pantagruélica comida en la casa familiar anexa a la quesería y de un inolvidable paseo por las magníficas carballeiras circundantes, en una jornada de las que quedan grabadas sin duda en la memoria, ya que lo que hace grandes los días no es lo que te enseñan, sino lo que aprendes de los demás. Y a hacer queso nos enseñaron, pero aprendimos mucho más con Nino y Consuelo, porque el queso es una ínfima parte de toda una filosofía de vida.
En torno a las 11 de la mañana nos reunimos, y comenzamos en el aula anexa a la quesería, que se usa para diferentes actividades, entre ellas talleres para escolares, donde Nino nos comentó los aspectos básicos del mundo que rodea al queso. Pasamos después, con la indumentaria adecuada, a la quesería, donde primero se procedió a calentar 40 litros de leche pasteurizada hasta una temperatura de entre 32 y 33ºC, que es a la que se cuaja este tipo de queso.

Tras agregar el cuajo, que en este caso no era de procedencia animal, se dejó reposar el tiempo suficiente para obtener la cuajada. Después se procedió a su corte, empleando unas liras con hilos de nylon, que permiten cortarla primero en capas paralelas y después en sentido vertical, para obtener los granos de cuajada, que se van separando poco a poco del suero de leche. Esto se hace mecánicamente, pero, dado que estábamos elaborando queso en una cubeta pequeña de unos 50 litros, se hizo de manera manual.
Una vez reducida la cuajada a tamaño de un grano de maíz, se procedió a la extracción del suero hasta dejar la cuajada con una pequeña cantidad. A continuación se añadió en torno al 60% de agua a 32ºC, con el objeto de que el grano de cuajada suelte parte de la lactosa que aún contiene. Esto favorece el que no se produzca acidez excesiva en el producto final, ya que se reduce la fracción fermentable.

Durante la cata, pudimos comprobar las diferentes texturas y sabores que va desarrollando el queso a lo largo de su maduración. El queso de Arzúa-Ulloa se suele consumir en torno a los 20 días desde su fabricación, pero pudimos comprobar los sabores que desarrolla tras curaciones más prolongadas, de 3 ó 4 meses, y deleitarnos con el sabor de estos quesos sometidos a largas curaciones, de un año o más, tras la que obtenemos un auténtico tesoro como es un queso muy compacto y duro, que presenta incluso cristalizaciones de tirosina en curaciones muy largas, y que recuerda al Parmesano. Una delicatessen que queda reservada a pequeños experimentos de los productores, de venta muy limitada en círculos próximos, y que es increíble que no sea capaz de encontrar su sector de mercado, ya que es un producto excelente que nada tiene que envidiar a otros grandes quesos curados del mundo.
Agradecer a los organizadores todo el esfuerzo desplegado para que todo saliese perfecto, y a Nino y su familia la cordialidad y el calor con el que nos acogieron, y la estoicidad con la que soportaron nuestras preguntas y fotografías. E invitaros a todos los que podáis a acercaros el próximo fin de semana a Arzúa, para disfrutar de una edición más de la Festa do Queixo y a probar el magnífico producto que esta D.O. elabora.





Bo dia Eugenio, para nós foi un pracer desenvolver esta actividade e compartir o dia con todos vós. Comparto que Nino é un filósofo cos pés ben plantados. Espero que ficárades satifeitos da experiencia e que saiba ben o queixo.Saúdos, Ramón
Se cadra escoitei mal, pero me parece a min que a denominación de orixe esixía 35 días para poder sacalos ó mercado. Pero non teño nada bóa memoria nos números.
Qué experiencia más bonita y enriquecedora…
Un saludo.
foi todo un gustazo comparti-lo día con todos vós. As fotos están xeniais! Saúdos, Maxa
moito obrigados a vós por vir, foi un praçer.marina
Hola Eugenio!
Como finalmente no fui estaba deseando que colgaras en tu blog un resumen de cómo fue el taller de queso de Arzúa, así podría desde tus ojos participar de esta experiencia que por lo visto fue muy enriquecedora desde distintos puntos de vista.
Un abrazo.
ME GUSTA MUCHO LO QUE HACEN Y VARIAS PARTES SE DA A CONOCER Ó HA ENTENDER SOLO CON MIRAR LAS IMAGENES, EDUCATIVO ME GUSTA