I Concurso de Orellas de Santiago y comarca: añorando sabores tradicionales
Primer premio: Pastelería Miguel Ángel
Segundo premio: CelmaAllí nos juntamos Sole Felloza, Manuel Gago, Gourmet de Provincias, Geiko, Alina, Berta, y yo, en A Viña de Xabi. Lo que en principio no era más que una excusa para vernos y pasar un rato juntos, al final tuvo repercusión mediática, con crónicas en diferentes medios y la presencia de un periodista de EFE en el evento. Se ve que los blogs empiezan a empujar fuerte.
La cata comprendía orellas de 10 pastelerías diferentes, todas ellas de Santiago y alrededores. Se hizo “a ciegas” de manera que no se conocía el obrador del que procedían, valorándose 5 aspectos: aroma, sabor, textura, presentación e impresión global.

El segundo premio, sin embargo, fue para una orella más moderna, si así la podemos calificar. Una masa muy fina y crujiente, muy sorprendente en textura. No era una orella en el sentido tradicional, pero me gustó mucho, como creo que a todos, y discutió los puntos con la ganadora. Es bueno que se innove sobre preparaciones tradicionales, que dan como resultado opciones más que interesantes como esta.
A modo de curiosidad, diré que el tercer premio fue para otra orella de corte tradicional, y el cuarto para otra moderna. Pero fue bastante sorprendente la coincidencia habitual entre los que allí estábamos, a la hora de valorar los productos.
Como puntos positivos, me alegra que un postre típico, como son las orellas, sigan presentes en la gran mayoría de los obradores gallegos en estas fechas de Entroido, siendo una opción estupenda par quien no las quiere preparar en casa. Me gusta ver que se siguen manteniendo los platos tradicionales, y se apuesta por ellos. Probamos alguna versión moderna muy buena, aunque personalmente he de confesar que me gustan más los sabores tradicionales. Pero eso es cuestión de gustos personales, al fin y al cabo.
En el lado negativo, eché de menos los sabores tradicionales. Casi ausente la manteca de vaca cocida, tradicional y básica para su elaboración, que sólo se encontraba en una de las catadas. Algunas con mantequilla, y otras, claramente, con margarina. Muchas esencias de anís y de limón, que, aunque son buenas, se notan. Alguna incluso con defectos claros, como malos amasados y, el peor de todos, aceites de fritura sucios. Creo que, con ánimo constructivo, son puntos a mejorar. Al precio que se venden, se puede hacer un producto de calidad con un buen margen comercial. Para muestra, un botón: la ganadora resultó ser finalmente de las más económicas.
Me quedé con un cierto regusto amargo, en el sentido de que, aunque hay que tener en cuenta y valorar en su justa medida que el producto procedía de pastelerías más o menos artesanas, y no era un producto “hecho en casa”, percibí una cierta pérdida de los sabores tradicionales, en muchas de las catadas. Aunque la inmensa mayoría eran buenos productos, más que correctos, me quedé con la sensación de que si un turista viene a Santiago, y quiere probar las orellas tradicionales, igual se lleva en la memoria un sabor que dista un poco, o en algunos casos bastante, del tradicional. Creo que es un punto que se puede trabajar para mejorar, dentro de la magnífica repostería que siempre nos ofrecen los obradores compostelanos.
Más crónicas del evento:
Sole Felloza
Manuel Gago
Gourmet de provincias
Berta
Y, para quien quiera probar en casa, mi receta de las orellas





Eso es un concurso y no el de miss España!! qué suerte ser jurado!!
Un saludo.
Mar.
Mar
Mucho mejor este concurso que el de Miss España, qué quieres que te diga jejeje
Si estás por Galicia, te puedes apuntar a la edición del año que viene, y acompañarnos
Vosotros lo que pretendéis es matarme a disgustos…¿por qué la próxima edición no la hacéis en Salamanca?
))
Envidia cochina la mía…