Gashi de coliflor y patatas

1 coliflor – 3 patatas medianas – 6 cucharadas de coco rallado – 1 cebolla grande – ½ guindilla seca – 2 cucharaditas de cilantro en grano – ½ cucharadita de semillas de mostaza – 1 clavo – 5 granos de pimienta – ½ cucharadita de semillas de alhova – ½ cucharadita de comino en grano – 1 palo de canela de 3 cm – 1 cucharadita de tamarindo – 1 cucharadita de cúrcuma – 1 cucharadita de páprika – 4 dientes de ajo – 1 trozo de jengibre de 2 cm – aceite – sal
Remojar 6 cucharadas de coco en 400ml de agua bien caliente, reposar 20 minutos, presionar y colar.
En un poco de aceite rehogar ½ cebolla cortada en láminas, 2 ó 3 minutos. Añadir 1 cucharada de coco rallado, rehogar y reservar. Calentar otro poco de aceite y tostar medio minuto todas las especias menos la cúrcuma y el pimentón. Pasar todo a un robot, incorporar el resto de especias y hacer una pasta, añadiendo ½ vaso de agua.
En una cazuela rehogar el ajo y el jengibre majado. Añadir el resto de la cebolla picada fina y pochar. Incorporar la pasta de curry, pasar un par de minutos y agregar las patatas y la coliflor, y la leche de coco. Salar y cocer hasta que esté hecho.
Servir con arroz basmati cocido
oooOOOooo
Os presento hoy un curry tradicional de coliflor. Está realizado con la preparación previa de una pasta de curry que sirve como base para el plato.
Como podéis ver, los curries hindús no tienen nada que ver con los curries de influencia británica, que se basan en la adición de una mezcla de especias, con cúrcuma, jengibre en polvo, pimienta y cardamomo como base fundamental, que se conoce en Europa como curry en polvo. Los curries hindús se basan en una mezcla compleja de especias y aromas, que normalmente se rehogan previamente, en este caso ligada con leche de coco.
El curry original se hace con mucho más picante, pero he añadido sólo 1/2 guindilla, frente a las 4 ó 5 que llevaría si lo cocinase un hindú… en cualquier caso, el picante es al gusto y depende de la valentía del cocinero… y de los comensales, je, je…
A pesar de que algunos ingredientes no son comunes, son fáciles de encontrar. En el caso del tamarindo podéis comprar una vaina, pelarla y remojarla en agua caliente. Sacáis la carne con los dedos y desecháis las semillas, y os dará más o menos la cantidad necesaria. Si pasáis el tiempo de preparar unas cuantas vainas, podéis congelar la pulpa en una cubitera de hielo y utilizarlo cuando deseéis. Yo lo hago de esa manera. La alhova también se conoce como fenogreco, y la podéis encontrar en herboristerías.
Os recomiendo usar las especias en grano, para que tengan mejor aroma, y más en este caso que se van a moler posteriormente. Si usáis un bote de leche de coco de 400ml podéis obviar el primer paso, que es simplemente la elaboración de leche de coco a partir de coco rallado. No es lo mismo, pero es un buen sustituto de la leche de coco, ya que casi todos tenemos coco rallado en casa, o se puede comprar en cualquier supermercado. La leche de coco es más difícil de encontrar, por lo menos en los pueblos.
Y una última cosa… os aseguro que la receta parece más difícil de lo que es en realidad.





